Byung-Chul Han: del cansancio a la vida contemplativa.
Vivimos en una época donde el cansancio se ha vuelto el signo invisible de nuestros días. Trabajamos más, producimos más, nos mostramos más… pero cada vez nos sentimos más vacíos. En lugar de cadenas, tenemos metas; en lugar de látigos, notificaciones. El poder ya no oprime desde fuera: nos explota desde dentro, disfrazado de libertad. Este diagnóstico implacable pertenece a uno de los filósofos más lúcidos y provocadores de nuestro tiempo: Byung-Chul Han.
Coreano de origen y europeo por formación, Han ha logrado lo que pocos pensadores contemporáneos: poner en palabras el malestar difuso de la vida moderna. En libros breves, afilados y poéticos como La sociedad del cansancio, Psicopolítica, La sociedad de la transparencia o La expulsión de lo distinto, disecciona la estructura emocional y mental de nuestro presente. Según él, hemos pasado de la “sociedad disciplinaria” de Foucault —regida por prohibiciones y castigos— a una sociedad del rendimiento, donde el individuo se autoexplota creyéndose libre. Ya no hay un amo que ordena: somos nosotros mismos quienes nos exigimos “rendir más”, “ser mejores”, “optimizar el tiempo”. El resultado: depresión, ansiedad, agotamiento.
